sábado, 8 de mayo de 2010

La aventura de ser maestro

Al realizar la lectura de “La aventura de ser maestro” me sentí muy identificada con mi trayectoria docente, creo que en la mayoría de los aspectos y creo que el ser docente es un proceso, un proceso que tal vez nunca termina y que se describe perfectamente en este texto y que todos los que estamos frente a un grupo hemos pasado.

Primeramente me llevó a recordar de manera muy precisa y semejante lo que yo viví las primeras ocasiones que estuve frente a un grupo, con la responsabilidad de explicar un tema y tener el control de todo lo que sucedía en clase y es que como bien lo menciona Esteve, el ser docente es una de las actividades del ser humano que se aprende a través de la práctica, es decir del ensayo y el error porque aunque existen instituciones en donde se forma a los futuros docentes, como es el caso de las escuelas normales, en una de las cuales yo estudié, te mandan a practicar antes de desempeñarte totalmente frente a grupo y llegas con tus compañeros y profesores y comentas las situaciones que se te presentaron y cómo las resolviste y ellos a su vez te dan sus opiniones de si respondiste de manera adecuada o qué hubieran hecho en tú lugar, pero sin embargo no es lo mismo porque el grupo sigue estando bajo responsabilidad del maestro titular. A pesar de esa cierta “experiencia”, cuando me dejaron a mis grupos me encontré con alumnos que me parecían altísimos, muy inquietos y a grupos muy numerosos, hasta de 55 alumnos, además con el temor de que me fueran a cuestionar algo que no estaba contemplado dentro de lo que yo había preparado o de no controlar la disciplina; pero afortunadamente salí adelante con el primer ciclo escolar que me costó invertir mucho tiempo para conocerlos y planear las actividades con las que podría atraer el interés de mis alumnos e incluso cambiar la actividad de acuerdo a la dinámica que se generaba en los grupos o cuando algo no estaba resultando.

Poco a poco, con la experiencia, vas adquiriendo la seguridad que te la va dando el dominar los contenidos, la forma de abordarlos y el tener la capacidad de saber cómo actuar ante las situaciones que se presentan en cada grupo, ya que no todos son iguales y aunque estés impartiendo la misma materia, no es misma forma en que la puedes abarcar en cada uno de los grupos y esta seguridad te permite dirigir las actividades hacia donde tú quieres llevar al alumno. En ese momento eres capaz de establecer las condiciones de trabajo necesarias, y llegas al momento que menciona Esteve, en que disfrutas el estar frente al grupo y ya no sientes presión; pero como nadie experimenta en cabeza ajena, tienes que vivirlo y enfrentar los errores que puedas cometer.

Y finalmente, con el transcurso de los años he ido adquiriendo elementos que considero, me han ayudado a mejorar mi práctica docente, lo cual no implica que a éstas alturas del partido me pueda dar el lujo de sentarme cómodamente y sacar mi cuadernito de hace 10 años y ya no preparar nada, sólo por el hecho de que llevo ciertos semestres impartiendo la misma asignatura y que aunque tal vez pueden ser los mismos contenidos, tengo muy presente que un profesor que no se da cuenta de que las generaciones van cambiando y que exigen nuevas formas de abordar los conocimientos para que el aprendizaje sea significativo, lo cual el propio sistema nos está exigiendo (preparación y renovación a través de las reformas recién implementadas), está condenado al fracaso, en el sentido de que los alumnos tal vez están en su clase por la necesidad de acreditar la materia, pero de eso a que en realidad aprendan, hay mucha diferencia. Ya que como menciona el texto: “La primera tarea es crear inquietud, descubrir el valor de lo que vamos a aprender, recrear el estado de curiosidad en el que se elaboraron las respuestas”, lo cual implica que debemos crear un conflicto cognitivo en el estudiante que lo lleve a encontrar la razón de aprender lo que cada uno de nosotros le ofrecemos en nuestra asignatura.

Lo comentado anteriormente me hace recordar el comentario de un amigo que no tenía ninguna relación con la docencia y me decía: es muy fácil ser maestro, madamas llegan y te preguntan ¿en qué nos quedamos ayer? Y sacan su cuaderno y te empiezan a dictar, además ya nadie anota porque son los mismos apuntes que le dio a tu hermano hace 5 años, incluso con los mismos exámenes. Este comentario a mí me molestaba porque estaba estudiando esa carrera, pero desafortunadamente y con el paso del tiempo comprobé que sí era cierto y que es la visión que se proyecta hacia el exterior y desafortunadamente por algunos nos etiquetan a todos. También por esa proyección que se tiene a la sociedad, no es reconocida nuestra labor y de ahí los rumores de que si a poco eres maestro.

Pero sin embargo y a pesar de lo comentado, la actividad docente no puede estar separada del sentimiento, ya que estamos trabajando con personas y durante gran parte del día, individuos en formación que muchos veces no reciben atención en sus casas y que esperan mucho del profesor y a su vez el docente, como ser humano encuentra una recompensa, que no es económica, pero encuentra gran satisfacción al ver a sus alumnos realizados como profesionales, lo cual es muy enriquecedor.

Ante todo este pan

orama no podemos hacer nada más que prepararnos y creo que es lo que estamos haciendo actualmente, al inscribirnos en esta especialidad

1 comentario:

  1. Primero que nada felicidades, porque en tu escrito se percibe tu identificación con la docencia, que no es nada fácil, si lo quieres hacer bien, cada día se aprende algo nuevo y ningún grupo es igual a otro, creo que eso hace que sea tan enriquecedora esta actividad y tan gratificante, porque nuestra materia prima son seres humanos tan diferentes y cada maestro es reconocido por los alumnos de generación en generación, por ello como mencionas es tan gratificante encontrarlos años atrás como todos unos profesionales y se acercan para preguntarte, se acuerda de mí, ahora sé lo importante que es prepararse bien. Gusto en saludarle y te abrazan con mucho cariño.
    Así que adelante, vas bien.
    Si puedes visita mi blog, espero tus comentarios. Hasta pronto Maury

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