martes, 8 de junio de 2010

CUESTIONAMIENTOS DE LA SEMANA

CONCEPCIONES DE APRENDIZAJE
Pere Marquès

Dado que en la educación por competencias se establece que el estudiante debe construir su aprendizaje, a través de un proceso, al cual se denomina proceso de aprendizaje y que se entiende como la serie de actividades que realizan los estudiantes para lograr los objetivos educativos que marca el programa y que además de ser una actividad individual que se produce a través de un proceso de interiorización en el que cada estudiante acomoda los nuevos conocimientos en sus estructuras cognitivas previas, se desarrolla también en un contexto social y cultural (Marqués 1999:1), y que el docente es el encargado de guiarlo a través de las estrategias de aprendizaje que diseñe. Por tal situación considero que de las concepciones de aprendizaje que maneja Marqués existen varias que retoma el enfoque de competencias, sobre todo toma elementos de aquellas que enfatizan que lo más importante es la actividad del alumno y la que el docente pueda realizar pasa a segundo término, por considerar que pasa a ocupar un papel de facilitador o mediador del aprendizaje de éste; y las que en base a ello, van acordes son las siguientes:

» Aprendizaje significativo (D. Ausubel, J. Novak). Creo que el enfoque por competencias retoma de ésta concepción los conocimientos previos, a partir de los cuales se establecen relaciones con lo que se quiere aprender, ya que el docente primero debe recurrir a indagar lo que el estudiante ya sabe, y por otro lado el hecho de que ambas proponen como recursos didácticos los organizadores previos, como son: red semántica, mapas mentales, mapas conceptuales y finalmente comparten que lo aprendido sea de utilidad.

» Constructivismo (J. Piaget). Esta concepción se retoma en la estructuración de los programas, ya que los contenidos que se plasman en ellos, definitivamente son acordes a la etapa del desarrollo en que se encuentran los estudiantes e igualmente se consideran los conocimientos previos. En el constructivismo se habla de transformar el conocimiento y pienso que eso se lleva a cabo cuando se aplica ante una situación determinada (competencias), así mismo menciona que el aprendizaje se produce a partir de la secuencia: equilibrio - desequilibrio – reequilibrio, es decir lo que se llama un conflicto cognitivo, que de alguna manera se considera en el enfoque por competencias al igual que retomar los errores como fuente de aprendizaje.

» Socio-constructivismo (Vigotski). Indiscutiblemente las competencias se basan en esta concepción porque propone como una estrategia el trabajo colaborativo para que el estudiante, considerando que al interaccionar con sus compañeros llega al aprendizaje y en dicha situación pone en juego una serie de reglas de convivencia, es decir, de valores que lo llevan a una actividad enriquecedora, al tiempo que Vigotski reconoce que el aprendizaje es un acto individual que se basa en los esquemas, experiencias previas y el contexto, pero sin embargo no se puede separar de la interacción con el o los otros al considerar que el aprendizaje se puede conseguir de forma independiente, pero se es capaz de aprender algo más cuando se está en contacto con los iguales (zona de desarrollo próximo y andamiaje)

» Aprendizaje por descubrimiento (J. Bruner). En menor medida retoma elementos de esta perspectiva en cuanto a que el estudiante actúa sobre la realidad al aplicar los conocimientos y transferirlos a determinadas situaciones, que equiparada con las competencias, equivaldría a la movilización de los conocimientos.


En cuanto a la serie de problematizaciones que expresa Xavier Vargas Beal en el artículo “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” y la principal que guía la discusión de la semana: ¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?, es posible mencionar lo siguiente:

Hablando del aprendizaje programado, entendiéndose por éste el que se lleva a cabo en las aulas tomando en consideración el currículo establecido y a través de los elementos que lo conforman: como con los objetivos ¿para qué enseñar?, los contenidos ¿qué enseñar? y la metodología ¿cómo enseñar? y mediante una planeación en la que se contemplan los recursos, el tiempo y la evaluación del proceso; se puede mencionar que éste no es algo trivial y mucho menos que se pueda medir con preguntas y contenidos cualesquiera, ya que de ser así, no tendría razón de ser toda la planeación didáctica, las estrategias planteadas y la forma de evaluación, y por tanto no se precisaría de un docente que asumiera el papel de guía, mediador o facilitador y qué sentido tendrían todos los enfoques de aprendizaje abarcados, las teorías del conocimiento y esta misma especialidad, pero sobre todo, de tomar en cuenta esta concepción como válida, no iría de acuerdo con el enfoque por competencias y en consecuencia con la RIEMS.

Sin embargo también se debe analizar y tomar en cuenta que en la pregunta se habla de medir y no de evaluar. Medir se refiere al hecho de cumplir con ciertos objetivos operativos, expresados en la observación de determinadas conductas en el alumno; pero sin embargo parece ser que ya estamos traspasando esa barrera y que en la actualidad lo que se busca es la evaluación para hacer las adecuaciones pertinentes en el momento preciso, pero sin dejar a un lado las adecuaciones tanto de las estrategias de aprendizaje, como de los recursos, etc., sin pasar por alto la evaluación del desempeño docente; por tanto se habla de una evaluación integral de todos los elementos y procesos que intervienen en la acción del aprendizaje y no sólo de una evaluación final. Considerando además que existen múltiples instrumentos que nos pueden llevar a la evaluación de diferentes aspectos del aprendizaje y considerar tanto contenidos como procedimientos y actitudes.

Además, si se considera las problematizaciones que se mencionan en la lectura de Xavier Vargas Beal “El aprendizaje y el desarrollo de las competencias” y en donde se concluye que se aprende cuando se actúa y se transforma la realidad y se es competente cuando se movilizan los contenidos para dar solución a situaciones que se presenten en diversos contextos de la vida y que es un acto interior en el que se reestructuran constantemente los esquemas. Por tanto, dadas todas las consideraciones anteriores se reafirma que el aprendizaje no es trivial y no se puede medir (evaluar) de cualquier manera, con cualquier instrumento y mucho menos con el contenido que se presente en un momento determinado o el que más le plazca al docente o a cualquier autoridad educativa.

EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS

EL APRENDIZAJE Y EL DESARROLLO DE LAS COMPETENCIAS.
Xavier Vargas Beal ,23 Mayo 2005

La nueva exigencia educativa está basada en desarrollar competencias, Xavier Vargas encuentra la noción de competencia articulada a dos constructos educativos: las situaciones de aprendizaje y el aprendizaje significativo situado en la realidad.

Ronald Barnett hace la siguiente pregunta para comprender los límites de las competencias, siendo una pregunta central para entender mejor este cambio. ¿Son logros que busca el mundo del trabajo (al que debe responder la educación superior) semejantes a los logros generales que la educación desde siempre ha proclamado que persigue? Actualmente el interés de la sociedad se inclina hacia el mercado laboral, por lo que la competencia académica está siendo desplazada por la competencia operativa. Por ello hay que buscar una mejor articulación entre estos dos objetos de estudio, toda vez que ser competente –asegura- “se refiere a unas capacidades que aun siendo operativas, se encuentran articuladas sustantivamente con distintas formas de saber; ser competidor en cambio, refiere a un rol concreto dentro de unas relaciones sociales de ganar-perder”. Así las instituciones educativas podrían terminar transformando la formación inteligente y ética para servir, en una “automatizada y eficiente para ganar”

A partir de esto debemos tener un sentido más amplio y profundo de la competencia lo que vendría beneficiando el aprendizaje académico, y no basarnos solo en el que nos ofrece su origen operativo y empresarial. Por ello Xavier Vargas consigna algunos cuestionamientos: ¿No queda la práctica profesional desprovista de sentido si se desarrolla sin análisis y reflexión teórica? ¿No toma el mundo de la empresa un control excesivo de las operaciones socio-profesionales si se desnudan estas de su carácter reflexivo y su comprensión? ¿No debería entonces ser considerada la competencia –por lo menos en el mundo académico- como una noción que incluyera un diálogo de ida y vuelta entre el objeto socio-profesional al que sirve utilitariamente y el objeto de estudio que la provee de significado y sentido?

Asegura que el mundo académico ha perdido su sentido semántico original, la idea de “hacer a alguien capaz de”, para convertirse en un término que responda a fines estrictamente utilitarios y operativos.
En lo particular considero que la educación, en general, debe ceñirse al sentido original de la filosofía. “El amor a la sabiduría”. Si bien se debe tener conocimiento práctico, necesario en el mundo del trabajo, no siempre debe ser utilitario. Ya que si saben construir, van a saber crear. Los conocimientos, imaginación, reflexión, como la ciencia pura, en más de las ocasiones, ha permitido el descubrimiento y desarrollo de nuevas innovaciones, que han mejorado el bienestar humano.
¿Cómo y por qué razones habremos de re-significar esta noción -sentido semántico de educación- para que tome un significado más académico que vincule los marcos referenciales teóricos del estudiante con la acción misma en que se ponen en juego precisamente esos saberes? ¿Es esto posible? ¿No conspira de origen, académicamente hablando. ¿La noción de capacitación contra la noción misma de educación? ¿Capacitar y educar son realmente cosas distintas? ¿Por qué? ¿En qué estriba la diferencia que hace a los académicos alejarse de la capacitación para atrincherarse en la educación, al mismo tiempo que a los empresarios alejarse de ésta para atrincherarse en aquella?

Constructos pedagógicos, a decir de Vargas son los que deben ser examinados y comprendidos suficientemente por profesores y funcionarios académicos, antes de lanzarse a modificar y operar nuevos planes de estudios fundados –a veces sólo discursivamente- en el desarrollo de competencias.
En lo académico el aprendizaje significa, sobre todo, que el estudiante incorpore “a su acervo personal unos nuevos contenidos”, lo que deja fuera el “proceso de autoconstrucción de sí mismo”. ¿En qué examen final, de prácticamente cualquier materia universitaria, se analizan y reflexionan los cambios estructurales y personales ocurridos en los estudiantes en tanto seres humanos por encima de los contenidos programáticos?

Creemos que ninguno. De hecho, la mayoría de los profesores se preocupan por terminar los contenidos, toda vez que la evaluación institucional le exige que lo haga. Lo anterior hace que se le dé más importancia a la forma en que se educa, es decir qué, cómo, porqué, para qué y a quién se enseña. Esto lleva a una pregunta fundamental: El aprendizaje es sencillez y trivialidad, pues al darse este proceso entran en contacto diversos mecanismos bio-psico-sociales de gran complejidad, que mueven o accionan estructuras cognitivas que transforman al individuo, en relación a su entorno.

Entonces, ¿Por qué cuando se habla de aprendizaje el énfasis educativo está puesto en los contenidos y el proceso de enseñanza- aprendizaje y no en la identidad personal y el proceso de transformación del sujeto? Se considera que los contenidos responden a una necesidad social de conocimiento estructurado o unificado, es decir buscan una cierta uniformidad de saberes. Por ello, en la RIEMS se habla de competencias genéricas, disciplinares y profesionales. Así, el estándar esta dado por el cumplimiento de la norma establecida para cada competencia.

Lo anterior no contradice la importancia que se le debe dar al proceso de transformación del alumno. De ahí la idea de utilizar las herramientas adecuadas para favorecer su proceso de aprendizaje, tal como la aplicación de cuestionarios de “Estilos de aprendizaje” que ayuden a definir estrategias convenientes a la forma en que cada uno aprende.

¿Qué es entonces lo que realmente lo constituye? Si es el estudiante quien aprende, lo construye el mismo, ¿Por qué de mediación? “No es posible mediar ni facilitar el aprendizaje significativo, sencillamente, porque el maestro no pude mediar ni facilitar las necesidades cognoscitivas intrínsecas del estudiante que fundan sus procesos de adaptación”
Señala, que mucho ganaría la educación, si el maestro se preocupara por escuchar y responder a las necesidades cognoscitivas del estudiante. Coincido en esto último, pero para el planteamiento de que “no es posible mediar”, difiero con él. Ya que siguiendo un planteamiento de Haber más, existen tres modos distintos para abordar la construcción de conocimiento: “en el interés por predecir y controlar, el conocimiento se construye buscando relaciones de causa- efecto; en el interés por interpretar y comprender el sentido de las cosas, el conocimiento se construye buscando aquellas acciones cuyo efecto transforme la realidad a las relaciones de poder que el estudiante no desea”

En este sentido ¿Cómo hablar entonces de aprendizaje significativo y aprendizaje situado sin antes haber establecido la naturaleza profunda del sujeto? ¿Se deriva precisamente de esta transformación profunda de la persona que aprende la posibilidad de que el aprendizaje sea o no significativo? El aprendizaje será significativo para el estudiante, en tanto que le ayude a tomar las decisiones pertinentes para solucionar problemas, en el desarrollo de su vida. En la medida en que se resuelva aspectos de su realidad. Por ejemplo: que un chico comprenda que embarazar a una chica, le acarreara grandes responsabilidades, no sólo con él, sino con otras personas: la chica y su hijo, y que tome la decisión de hacerlo o no hacerlo, puede ser muy significativo para su vida futura.

Tanto la psicología humanista-existencial como el constructivismo tienen como eje de su reflexión individuo y sus estructuras afectivo-cognitivas desde las cuales entienden y resuelve la realidad. Sin embargo, los enfoques activos han dejado de lado el discurso verbal como instrumento educativo, hecho que Vargas considera inadecuado y dice: “El discurso magisterial en el aula no nos parece que sea en sí mismo una aberración educativa”. ¿No será que la convivencia y a veces el sincretismo ideológico de los enfoques activos de la educación nos han hecho olvidar la profundidad con la que el lenguaje hablado y escrito han permitido heredar y desarrollar, generación tras generación y a través de toda la historia de la humanidad, un gran porcentaje de los significados que le son relevantes al ser humano? ¿Es realmente un discurso verbal un instrumento educativo tan inapropiado?

Coincido con él, recordando que por siglos la tradición oral fue la fuente de conocimiento más importante. En la época del oscurantismo, fuera de la tradición oral, el conocimiento solo se transmitía en los monasterios o escolástica. Es hasta la aparición de la imprenta, que la transmisión del conocimiento se masifica con la impresión de libros. en la actualidad, con el internet y la Web 2.0, las posibilidades de transmisión de información y conocimiento se multiplica; no es casual que los nuevos paradigmas de enseñanza y aprendizaje hayan cambiado y se centren más en el individuo y su contexto; no tanto en la transmisión del conocimiento. Ahora se trata de seleccionar, controlar y dirigir las estrategias y herramientas más pertinentes para el aprendizaje de cada alumno sea significativo, en el desarrollo de su vida.

Por ello, se habla de aprendizaje situado, de forma restringida, “entendiendo por situación de aprendizaje el ubicar los procesos mismos de enseñanza-aprendizaje de unos ciertos contenidos de aquellas realidades que permiten la acción y a través de las cuales se pretende desarrollar unas determinadas competencias. De tal forma que se define una competencia, como: “la capacidad de movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos”, es decir, la competencia es una capacidad.

Por tanto para lograr el desarrollo de competencias, el estudiante tiene que enfrentarse a situaciones problemáticas que lo obliguen a movilizar los viejos conocimientos por otros nuevos, y le permiten reorganizar sus propios esquemas de acción. Así, el papel del maestro, de acuerdo con Ana María Prieto, es diseñar situaciones problemáticas que induzcan un conflicto cognitivo en el alumno, obligando a movilizar sus esquemas y su reorganización, que permita comprender y resolver la nueva situación.

A esta construcción y aprensión de la realidad, como apropiación activa del conocimiento, a decir de Cristina Cárdenas, se le denomina posturas pedagógicas constructivistas. En las cuales el aprehendizaje – con h, “es más bien un proceso adaptativo mediante el cual, construyendo el conocimiento d la realidad del mundo, el sujeto se construye así mismo como ser humano, siempre reorganizando –en todo momento- la propia estructura cognitiva desde donde continuara readaptándose indefinidamente a través de sus propios procesos de asimilación y acomodación”.

Por último ¿Cuál es la relación estructural entre el desarrollo de las competencias y el aprendizaje significativo y situado? Xavier Vargas reconoce la importancia que tiene para la educación, el ubicar el corazón del proceso de enseñanza-aprendizaje en la acción, toda vez que es en ella que la construcción de conocimientos se garantiza al poner en conflicto cognitivo la organización de los esquemas de entendimiento de la realidad; para apropiarse del mundo de un modo especifico y donde el conocimiento toma un sentido singular y propio para cada persona. Esta “movilización de la organización de los esquemas producida por los procesos de asimilación y acomodación que cada acción de adaptación implica, la que reconstruye unos determinados conocimientos a fin de asimilar unos nuevos, desarrollando así, al fin, una nueva competencia”. Competencia que requiere un sentido socio-ético y un sentido teórico-crítico. El primero, para situar el desarrollo de las competencias reflexivas en “la dirección socio-evolutiva de la especie”, y de los valores humanos. El segundo, en el sentido de análisis y reflexión en la búsqueda más amplia del conocimiento humano, que permite el desarrollo del mismo.

Todo ello condensado en el informe Delor’s de la UNESCO: “La educación encierra un tesoro”, “Saber conocer y saber hacer, resuelven la tarea humana de saber el qué y él cómo, pero de ninguna manera alcanzan para resolver social y éticamente él con quién y el para qué. Para ello, se necesita, en palabras de Delor’s, “saber convivir y saber ser”, aspectos que retoma la RIEMS, por lo que no se puede decir que se olvide el aspecto valoral, actitudinal y mucho menos el trabajo con y para los demás. Así, al desarrollar competencias, no solo se desarrollan ciertas capacidades, sino se construye la identidad de la persona, del maestro y del alumno, en relación a su contexto y al mundo. Esto lleva a justificar el hecho de que: El aprendizaje no es algo trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera.

domingo, 9 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Saludándolos nuevamente compañeros ahora que corresponde hablar sobre los motivos que tuvimos para iniciar nuestra labor docente, tal vez mi historia sea un poco diferente a la de muchos de ustedes, ya que como comenté desde mi presentación, estudié en una escuela normal del Estado de México, por lo que mi formación es 100% docente, aunque para desempeñarme como profesora de nivel secundaria y sigo laborando en este nivel y desde hace aproximadamente 10 años también me desempeño en el nivel medio superior; así que lo que yo les voy a comentar es porqué decidí estudiar ésta profesión:

Cuando iba a terminar la secundaria y tenía que decidir en qué escuela de nivel medio superior hacer mi examen de admisión, me llamaba la atención estudiar la carrera de biólogo marino, así que me incliné a hacer el tramite en el CCH, pero anteriormente mi mamá había obtenido una ficha para que yo hiciera el examen en una escuela normal, debido a que ella quiso ser maestra porque la mayoría de sus familiares lo son, pero por diversas circunstancias no lo pudo concluir, así que solamente me dijo que tal fecha me tocaba ir a presentar el examen y lo presenté. Cuando a mi me tocó sacar la ficha para el CCH, fue poco tiempo después y ya estaba en la fila para entregar mis documentos y me puse a analizar que me iban a recoger mi certificado y que estas instituciones daban los resultados a principios del mes de octubre e iniciaban semestre a finales del mismo mes, mientras que el resto de las escuelas empezaban en septiembre, así que pensé que si me quedaba en la normal no iba a tener el certificado y que si no me quedaba en el CCH, ya no me iba a poder mover para entrar a otra prepa porque ya todas iban a llevar un mes de haber iniciado, así que me salí de la fila.

Esperé a los resultados de la normal y fui aceptada; pensando que sólo iba a estudiar ahí la prepa y posteriormente iba a realizar mi examen de admisión para entrar a la UNAM, seguí investigando en que escuela se daba la carrera y cuáles eran los requisitos, hasta asistí a diversas ferias donde daban información de las diversas carreras, pero cuando concluí la preparatoria, ya me había llamado la atención ese ambiente porque me daba cuenta de lo que hacían mis compañeros que ya estaban en la carrera, además de que una generación antes de la mía, habían incrementado un año al programa de estudios y ya tenía el grado de licenciatura, así que decidí quedarme y estudiar para maestra.

Inicialmente la única alternativa de formación era para el nivel de primaria, pero cuando iba en el 3er semestre se abrió la especialidad de matemáticas y de ciencias naturales para secundaria, así que me incline por la última área, que finalmente se relacionaba un poco con lo que me llamaba la atención, la biología.
Egresé en 1990, me asignaron mi plaza e inicie mi labor docente en el ciclo escolar 1990-1991. En 1998 me ofrecieron trabajar en el nivel medio superior, en una escuela preparatoria oficial del Estado de México, fui a una entrevista y me aceptaron, iniciando en este nivel en ese mismo año.
Ser docente de nivel medio superior ha sido un gran reto, ya que los alumnos te demandan mayor preparación y actualización y además porque hay que prepararlos para su ingreso al nivel superior, por lo que lo percibo como una gran responsabilidad.

Aunque inicialmente no estaba muy convencida de ser docente, me ha llamado la atención mi campo de trabajo y trato de desempeñarlo de la mejor manera posible, porque sobre todo en el nivel medio superior es grandioso contagiarse de la alegría y de las vivencias de los alumnos y contribuyes en su formación, es muy satisfactorio encontrarlos tiempo después y que te digan que lo que vieron en tus clases les sirvió en el siguiente nivel, que muchos de sus compañeros no lo sabían y sobre todo es más trascendente cuando los escuchas decir que eligieron una profesión relacionada con la materia que tu les impartiste, lo cual implica que dejaste huella y aún más cuando en la ceremonia de fin de cursos te encuentras a papás de esos alumnos y te hacen saber que fue trascendente la labor que realizaste y que te conocen por lo que sus hijos les platicaron de ti. Algo que en algún momento me daba gusto escuchar es que algunos orientadores me comentaban que los alumnos les pedían cuando llegaban tarde que los dejarán pasar que sólo iban a la clase de Ángeles y que no era justo que no los dejaran entrar. Esto ha sido un punto de reflexión para mí, porque como ya comenté en mi participación anterior, ahora a pesar de varias estrategias que he implementado, no he logrado del todo la puntualidad de mis alumnos, no sé si la falla está en mi o los estudiantes han ido cambiando.

Lo que me causa cierta insatisfacción y en cierta forma impotencia es encontrar alumnos que no valoran el hecho de tener un lugar en una escuela preparatoria y que no entregan tareas, que no trabajan, que faltan o llegan tarde, en conclusión que no se comprometen a pesar de no tener una razón justificable, ya que al platicar con ellos les hago saber que tienen capacidad para salir adelante, que su éxito depende totalmente de ellos, de su trabajo. Otra situación es que los alumnos, aunque tengan un buen promedio no obtengan un lugar en instituciones como la UNAM o el IPN, que son las más demandadas, ya que en esas instituciones les dan preferencia a las escuelas que dependen directamente de ellas y el hecho de que haya pocos lugares disponibles, indiscutiblemente les afecta. Cabe aclarar que los alumnos egresados de las escuelas preparatorias oficiales son captados en su mayoría por la Universidad Autónoma del Estado de México, pero la mayoría de nosotros aspiramos a ser alumnos de la UNAM o del IPN y nuestros alumnos no son la excepción.

sábado, 8 de mayo de 2010

La aventura de ser maestro

Al realizar la lectura de “La aventura de ser maestro” me sentí muy identificada con mi trayectoria docente, creo que en la mayoría de los aspectos y creo que el ser docente es un proceso, un proceso que tal vez nunca termina y que se describe perfectamente en este texto y que todos los que estamos frente a un grupo hemos pasado.

Primeramente me llevó a recordar de manera muy precisa y semejante lo que yo viví las primeras ocasiones que estuve frente a un grupo, con la responsabilidad de explicar un tema y tener el control de todo lo que sucedía en clase y es que como bien lo menciona Esteve, el ser docente es una de las actividades del ser humano que se aprende a través de la práctica, es decir del ensayo y el error porque aunque existen instituciones en donde se forma a los futuros docentes, como es el caso de las escuelas normales, en una de las cuales yo estudié, te mandan a practicar antes de desempeñarte totalmente frente a grupo y llegas con tus compañeros y profesores y comentas las situaciones que se te presentaron y cómo las resolviste y ellos a su vez te dan sus opiniones de si respondiste de manera adecuada o qué hubieran hecho en tú lugar, pero sin embargo no es lo mismo porque el grupo sigue estando bajo responsabilidad del maestro titular. A pesar de esa cierta “experiencia”, cuando me dejaron a mis grupos me encontré con alumnos que me parecían altísimos, muy inquietos y a grupos muy numerosos, hasta de 55 alumnos, además con el temor de que me fueran a cuestionar algo que no estaba contemplado dentro de lo que yo había preparado o de no controlar la disciplina; pero afortunadamente salí adelante con el primer ciclo escolar que me costó invertir mucho tiempo para conocerlos y planear las actividades con las que podría atraer el interés de mis alumnos e incluso cambiar la actividad de acuerdo a la dinámica que se generaba en los grupos o cuando algo no estaba resultando.

Poco a poco, con la experiencia, vas adquiriendo la seguridad que te la va dando el dominar los contenidos, la forma de abordarlos y el tener la capacidad de saber cómo actuar ante las situaciones que se presentan en cada grupo, ya que no todos son iguales y aunque estés impartiendo la misma materia, no es misma forma en que la puedes abarcar en cada uno de los grupos y esta seguridad te permite dirigir las actividades hacia donde tú quieres llevar al alumno. En ese momento eres capaz de establecer las condiciones de trabajo necesarias, y llegas al momento que menciona Esteve, en que disfrutas el estar frente al grupo y ya no sientes presión; pero como nadie experimenta en cabeza ajena, tienes que vivirlo y enfrentar los errores que puedas cometer.

Y finalmente, con el transcurso de los años he ido adquiriendo elementos que considero, me han ayudado a mejorar mi práctica docente, lo cual no implica que a éstas alturas del partido me pueda dar el lujo de sentarme cómodamente y sacar mi cuadernito de hace 10 años y ya no preparar nada, sólo por el hecho de que llevo ciertos semestres impartiendo la misma asignatura y que aunque tal vez pueden ser los mismos contenidos, tengo muy presente que un profesor que no se da cuenta de que las generaciones van cambiando y que exigen nuevas formas de abordar los conocimientos para que el aprendizaje sea significativo, lo cual el propio sistema nos está exigiendo (preparación y renovación a través de las reformas recién implementadas), está condenado al fracaso, en el sentido de que los alumnos tal vez están en su clase por la necesidad de acreditar la materia, pero de eso a que en realidad aprendan, hay mucha diferencia. Ya que como menciona el texto: “La primera tarea es crear inquietud, descubrir el valor de lo que vamos a aprender, recrear el estado de curiosidad en el que se elaboraron las respuestas”, lo cual implica que debemos crear un conflicto cognitivo en el estudiante que lo lleve a encontrar la razón de aprender lo que cada uno de nosotros le ofrecemos en nuestra asignatura.

Lo comentado anteriormente me hace recordar el comentario de un amigo que no tenía ninguna relación con la docencia y me decía: es muy fácil ser maestro, madamas llegan y te preguntan ¿en qué nos quedamos ayer? Y sacan su cuaderno y te empiezan a dictar, además ya nadie anota porque son los mismos apuntes que le dio a tu hermano hace 5 años, incluso con los mismos exámenes. Este comentario a mí me molestaba porque estaba estudiando esa carrera, pero desafortunadamente y con el paso del tiempo comprobé que sí era cierto y que es la visión que se proyecta hacia el exterior y desafortunadamente por algunos nos etiquetan a todos. También por esa proyección que se tiene a la sociedad, no es reconocida nuestra labor y de ahí los rumores de que si a poco eres maestro.

Pero sin embargo y a pesar de lo comentado, la actividad docente no puede estar separada del sentimiento, ya que estamos trabajando con personas y durante gran parte del día, individuos en formación que muchos veces no reciben atención en sus casas y que esperan mucho del profesor y a su vez el docente, como ser humano encuentra una recompensa, que no es económica, pero encuentra gran satisfacción al ver a sus alumnos realizados como profesionales, lo cual es muy enriquecedor.

Ante todo este pan

orama no podemos hacer nada más que prepararnos y creo que es lo que estamos haciendo actualmente, al inscribirnos en esta especialidad

Los saberes de mis estudiantes

Sabemos de antemano que en la actualidad los estudiantes están empapados del mundo de la tecnología que se les presenta en su vida cotidiana y que a diferencia de lo adultos, ellos, en su mayoría han crecido de la mano de una computadora, ya que aunque no la tengan en casa, existen estos medios en las propias escuelas y de una u otra forma han tenido la necesidad de aprender a utilizarla, así como las diferentes funcionalidades o apoyos con los que cuenta.

Dada esta situación es preciso indagar qué saben hacer nuestros estudiantes en la red, ya que como se ha mencionado en diversas ocasiones, debemos ofrecerles en el aula herramientas de la vida cotidiana y valernos de ellas para interesarlos en los diversos contenidos que se deben abordar, además de aprovechar sus conocimientos para aprender lo que como docentes no sabemos sobre el manejo de las TIC´s y de internet. Para ello se realizó una indagación entre los estudiantes, de lo cual se puede concluir lo siguiente:

* Básicamente la mayoría de los estudiantes recurren a internet para realizar actividades, que se podrían llamar comunes y de dominio público, como obtener información que se les solicita para hacer algunas tareas, buscar y bajar música, fotos y videos, que algunas ocasiones emplean para plasmarlos en las diapositivas que elaboran; y que son como 2 o 3 alumnos, de un grupo de 42, los que están ajenos al uso del internet como reservorio.

* El uso de internet como espacio social, está más reservado, ya que son pocos los alumnos que tienen la habilidad de crear sus páginas y compartir información personal a través de ellas o bien para buscar asistencia técnica y profesional o hacer compras o ventas, lo cual es comprensible, hasta cierto punto, considerando su edad y sus intereses. Aunque cabe aclarar que si dentro de esta función entra el aspecto de comunicarse mediante el Messenger o correo electrónico, parece ser que la mayoría se integra a ello, ya que además, algunos docentes les solicitan tareas por este medio y por otra parte lo emplean cuando tienen que realizar tareas en equipo y se ponen de acuerdo a través de éstos medios. En cuanto a compartir información y fotos, sólo algunos de los estudiantes lo hacen, ya que requiere de más programas, que no todos saben bajar de la red, además de invertir mayor tiempo en su exploración y lo practican mediante el uso de Hi 5, my space, face book o twiter; que hasta cierto punto es lo que está en boga.

Lo que se puede aprovechar con fines educativos acerca de lo que algunos estudiantes dominan muy bien en internet es lo siguiente:

1. Al realizar diapositivas , bajar música, fotos o videos e insertarlas

2. Buscar música característica de un determinado lugar o de determinada época para presenta una obra de teatro o bien caracterizarse al presentarla y descargarla de manera muy sencilla

3. Platicar con alguien de otro estado o país para entrevistarlo sobre una temática determinada (por ejemplo costumbres, estado del tiempo)

4. Crear r un juego y aplicarlo en una actividad escolar

5. Buscar videos con relacionados con el contenido de la materia y comentarlos en clase

6. Crear un video teniendo corto como base fotos y canciones

7. Chatear, para hacer una tarea en compañía de otro compañero

8. Chatear para conocer la cultura de personas de otro país

9. Hacer un archivo con contenidos de la materia, pasarlo a un disco y venderlo a los compañeros

10. Buscar y bajar información con facilidad

11. Descargar música y bajarla al celular o al mp3

12. Crear páginas y animaciones

Descargar programas y usarlos, como Photo shop

13. Crear páginas personales y compartir cosas

Lo enunciado anteriormente se podría aprovechar para abarcar un determinado tema de la asignatura, por ejemplo máquinas simples, formar equipos y en cada uno el coordinador debe ser el alumno que domine algunos de los puntos mencionados. La tarea a realizar será: con lo que el coordinador del equipo les va a enseñar abordar el tema tomando en consideración que los puntos a abordar son: Definición, función y ventaja mecánica de una máquina simple, las máquinas simples que existen, elegir una de ellas y profundizar. Cada equipo deberá presentar su producto al resto del grupo.

La actividad se iniciará en el aula de medios y posteriormente se complementará en los espacios que cada equipo determine y los recursos a emplear son un equipo de cómputo, servicio de internet, discos o memorias, celulares, mp3.